Cuando compras subwoofers usados en volumen, no puedes permitirte adivinar. Un subwoofer que se ve bien en fotos puede tener una bobina móvil quemada, un cono agrietado o una araña fatigada. Esta guía te lleva a través de las verificaciones que importan, utilizando solo herramientas básicas y tus oídos.
1. Inspección visual: busca lo obvio
Comienza con una inspección visual exhaustiva. Retira la rejilla si es posible. Revisa el cono en busca de desgarros, pliegues o reparaciones. Observa el surround (el anillo que conecta el cono con el chasis) por grietas o separación. Inspecciona la araña (el material corrugado detrás del cono) por hundimiento o desgarros. Empuja el cono suavemente con los dedos; debe moverse sin problemas y sin raspaduras. Si escuchas un sonido de raspado, es probable que la bobina móvil esté rozando.
Examina el chasis por grietas o dobleces. Revisa los terminales por corrosión o conexiones flojas. Observa el imán por signos de sobrecalentamiento, como decoloración u olor a quemado. Si el subwoofer tiene un amplificador incorporado, inspecciona los controles y las tomas de entrada por daños. Para obtener una lista de verificación detallada que se aplica a muchos tipos de altavoces, consulta nuestra lista de verificación para inspección de line array usados.
2. Prueba la bobina móvil con un multímetro
Configura tu multímetro en el ajuste de menor resistencia (ohmios). Toca los terminales del subwoofer con las puntas de prueba. Deberías leer una resistencia de CC cercana a la impedancia nominal; por ejemplo, un subwoofer de 4 ohmios podría leer entre 3.2 y 3.8 ohmios. Si la lectura es infinita (circuito abierto), la bobina móvil está rota. Si es significativamente menor de lo esperado, la bobina podría estar en cortocircuito. Compara las unidades izquierda y derecha si estás probando un par; deben leer dentro de una pequeña tolerancia entre sí.
También prueba si hay un cortocircuito con el chasis: toca un terminal con una punta y el chasis metálico con la otra. No deberías obtener ninguna lectura. Cualquier continuidad indica un cortocircuito que podría dañar tu amplificador.
3. Escucha ruidos mecánicos
Sin aplicar energía, empuja suavemente el cono hacia adentro y hacia afuera. Escucha si hay raspaduras o roces. Luego, usa una batería pequeña (como una de 9V) para tocar momentáneamente los terminales. Deberías escuchar un chasquido suave y ver que el cono se mueve. Invierte la polaridad y repite. Si el cono se mueve solo en una dirección o hace un ruido áspero, la suspensión podría estar dañada.
Para una verificación más exhaustiva, conecta el subwoofer a un amplificador de baja potencia y reproduce un barrido de onda sinusoidal a bajo volumen. Comienza alrededor de 30 Hz y sube hasta 100 Hz. Escucha si hay zumbidos, traqueteos o distorsión. Estos podrían indicar un dust cap flojo, una araña dañada o un problema en la bobina móvil.
4. Verificaciones de manejo de potencia e impedancia
Si el subwoofer tiene un amplificador incorporado, enciéndelo y revisa todos los controles. Prueba la ganancia, el crossover y los interruptores de fase. Escucha si hay zumbido o ruido sin señal de entrada. Si es posible, reproduce música a niveles moderados y escucha si hay distorsión o recorte. Para subwoofers pasivos, asegúrate de que la impedancia coincida con las capacidades de tu amplificador. Ejecutar una carga de 2 ohmios en un amplificador clasificado para 8 ohmios puede causar sobrecalentamiento y falla.
Recuerda que los subwoofers usados pueden haber sido exigidos al máximo. Incluso si pasan las pruebas básicas, podrían no manejar la potencia máxima de manera confiable. Nuestra guía sobre cómo comprar subwoofers PA usados cubre más sobre la coincidencia de potencia y la integración del sistema.
5. Revisa el recinto y el gabinete
El gabinete es parte del rendimiento del subwoofer. Inspecciona si hay grietas, daños por agua o aglomerado hinchado. Golpea el gabinete; debería sonar sólido, no hueco ni traqueteante. Revisa los puertos por escombros u obstrucciones. Si el subwoofer es con puerto, asegúrate de que el tubo del puerto esté seguro y no agrietado. Para subs frontales, la rejilla debe ajustar firmemente y no vibrar.
Si el subwoofer tiene asas o ruedas, prueba su resistencia. Un asa rota puede ser un peligro de seguridad al mover gabinetes pesados. Para modelos como el Homewell BX18, que es popular en aplicaciones de KTV y clubes, revisa las esquinas y bordes del gabinete por daños de impacto.
6. Prueba en un sistema real
La prueba definitiva es conectar el subwoofer a un sistema similar al tuyo. Reproduce música familiar con contenido de baja frecuencia fuerte. Escucha si los bajos son limpios y ajustados. Si el subwoofer suena embarrado, distorsionado o débil, puede tener problemas que solo aparecen bajo carga. Compáralo lado a lado con un subwoofer que se sabe que funciona bien, si es posible.
Para sistemas de KTV o clubes, prueba a los niveles que esperas usar. Un subwoofer que suena bien a bajo volumen podría fallar cuando se exige. Si estás comprando varias unidades, prueba cada una individualmente; no asumas que todas funcionan porque una lo hace.
7. Documenta y negocia
Antes de comprometerte, documenta el estado de cada subwoofer. Toma fotos y notas. Si encuentras problemas menores como una rejilla abollada, úsalos para negociar. Pero si encuentras problemas importantes como un driver quemado, retírate a menos que puedas reemplazar el driver a un costo razonable. Recuerda que el equipo usado se vende tal como está, por lo que tu inspección es tu única protección.
Para más consejos sobre cómo comprar subwoofers usados en pares, consulta nuestra guía para comprar pares de subwoofers usados. Si estás abasteciéndote para KTV, nuestra guía de compra de altavoces KTV usados cubre consideraciones adicionales.