Estás a punto de gastar dinero en un subwoofer usado. Quizás una sola unidad, quizás un camión lleno. El vendedor dice que funciona. Pero en nuestro negocio, 'funciona' puede significar cualquier cosa, desde 'perfecto' hasta 'hace ruido cuando se enciende'. Esta guía es para compradores que necesitan verificar el estado, no escuchar un discurso de ventas.

1. La inspección física: mira antes de escuchar

Comienza con el gabinete. Busca grietas, hendiduras profundas o hinchazón en la madera. La hinchazón a menudo indica daño por agua, que puede arruinar la estructura interna y causar vibraciones que nunca podrás arreglar. Observa las esquinas y los bordes. Algunos rasguños son normales para equipos de gira, pero las grietas estructurales son un factor decisivo.

Retira la rejilla si es posible. Inspecciona el cono. Busca desgarros, agujeros o pliegues. Un pequeño pliegue en el cono puede empeorar con el tiempo. Revisa el surround (el anillo de espuma o goma que conecta el cono con el chasis). Debe ser flexible, no seco ni agrietado. Si el surround es de espuma y parece quebradizo, necesitará reemplazo pronto.

Empuja el cono suavemente con los dedos. Debe moverse hacia adentro y hacia afuera sin rozar. Si escuchas un sonido de raspado, la bobina móvil está rozando. Eso es un problema grave. También revisa la araña (el material corrugado detrás del cono). Debe estar intacta y bien pegada.

2. La prueba de escucha: qué reproducir y qué escuchar

Necesitas una pista de prueba que cubra un amplio rango de frecuencias. Un barrido sinusoidal de 20 Hz a 200 Hz es ideal, pero si no tienes uno, usa una pista bien grabada con bajos profundos y medios-bajos claros. Evita la música muy comprimida; oculta problemas.

Comienza a bajo volumen. Escucha cualquier zumbido, traqueteo o raspado. Estos ruidos a menudo provienen de partes sueltas, un cono dañado o escombros dentro del gabinete. Si escuchas un traqueteo, presiona suavemente diferentes partes del gabinete para ver si cambia. Si cambia, el gabinete puede necesitar ajuste, pero si persiste, podría ser daño interno.

Aumenta lentamente el volumen. El subwoofer debe producir bajos limpios y sin distorsión. Si escuchas chasquidos o crepitaciones, la bobina móvil puede estar dañada o el amplificador (si es autoamplificado) puede estar recortando. Ten cuidado de no sobrecargarlo; estás probando, no haciendo una prueba de sonido.

Escucha una salida consistente en todo el rango de frecuencias. Un subwoofer que es fuerte a 50 Hz pero débil a 30 Hz puede tener un problema con la suspensión o el diseño del recinto. Usa un tono de prueba que barra lentamente para que puedas escuchar cualquier caída o pico.

3. Verificación de la bobina móvil y la impedancia

Si tienes un multímetro, mide la resistencia DC de la bobina móvil. Desconecta el subwoofer de cualquier amplificador primero. Configura el multímetro en el rango de resistencia más bajo. Toca los terminales con las puntas de prueba. La lectura debe ser ligeramente inferior a la impedancia nominal. Por ejemplo, un subwoofer de 8 ohmios podría leer alrededor de 6 a 7 ohmios. Si obtienes una lectura de 0 ohmios, la bobina está en cortocircuito. Si obtienes resistencia infinita, la bobina está abierta. Ambos significan que el subwoofer está muerto.

También verifica la continuidad entre la bobina móvil y el chasis. Si hay alguna continuidad, la bobina está haciendo masa, lo que puede dañar tu amplificador.

4. Prueba del recinto y los puertos

Inspecciona los puertos (si es un diseño bass-reflex). Deben estar libres de obstrucciones y no agrietados. Un puerto agrietado puede causar ruidos de chuffing a altos volúmenes. Revisa el cableado interno si puedes acceder a él. Busca conexiones sueltas o signos de sobrecalentamiento.

Golpea el gabinete con los nudillos. Un golpe sordo es bueno; un sonido hueco puede indicar refuerzos internos sueltos. Si el gabinete tiene asas, verifica que estén seguras y no agrietadas.

5. Subwoofers autoamplificados: prueba del amplificador

Para subwoofers autoamplificados, necesitas probar el amplificador por separado. Enchúfalo y verifica que el LED de encendido se ilumine. Escucha cualquier zumbido o ruido con ninguna señal de entrada. Un ligero zumbido puede ser normal, pero un zumbido fuerte indica un problema con la fuente de alimentación o la conexión a tierra.

Conecta una fuente y reproduce la misma pista de prueba. Ajusta los controles de ganancia y crossover. Deben moverse suavemente sin crepitar. Si el subwoofer tiene un interruptor de fase, pruébalo. Si algún control se siente suelto o rasposo, puede necesitar limpieza o reemplazo.

Revisa el disipador de calor del amplificador después de unos minutos de reproducción. Debe estar tibio, no caliente. Si se calienta mucho rápidamente, puede haber un problema de polarización o un componente defectuoso.

6. Cuándo retirarse

Algunos defectos no valen el riesgo. Si el cono está desgarrado, la bobina móvil roza o el gabinete tiene daños estructurales graves, retírate. Los kits de recono y los controladores de reemplazo pueden ser costosos y pueden no coincidir con las especificaciones originales. Si el vendedor se niega a dejarte probar el subwoofer, eso es una señal de alerta. Un vendedor legítimo no tendrá problema con que verifiques el estado.

Recuerda que el equipo profesional usado como el L-Acoustics KS28 está construido para durar, pero solo si ha recibido mantenimiento. La prueba es tu única protección.

7. Reflexiones finales

Probar un subwoofer usado lleva tiempo, pero es tiempo bien invertido. Lleva una pista de prueba, un multímetro y una linterna. Sé sistemático. Si compras varias unidades, prueba cada una individualmente. Para listas de verificación más detalladas, consulta nuestra lista de verificación para la inspección de line array usado y nuestra guía de compra de subwoofers PA usados.